Los talones suaves se consiguen con un rutina de belleza. La dureza en la piel de los talones se da porque esta piel se vuelve más gruesa con el paso del tiempo tras aguantar la presión del cuerpo. Además, es una zona que es pobre en grasas, por lo que no permite autohidratación; y por lo general, las personas pocas veces la hidratan.

Este problema de sequedad afecta especialmente la capa externa de la piel que, por lo general, tiende a agrietarse al rededor de los talones. En el peor de los casos, la situación puede llegar a causar un dolor intenso, por lo que expertos señalan la necesidad de humectar esta zona.

En algunos casos el problema puede ser causado por deficiencia de zinc y ácidos grasos omega 3, por lo que se recomienda acudir a un experto en caso de continuar con el problema después de tratarlo.

Algunos de los síntomas que acompañan la afección pueden ser: comezón, descamazión y enrojecimiento.

Usar piedra pómex y bañar los pies antes de dormir puede ayudar a lograr talones suaves

Procedimiento

  • Remojar los pies en agua caliente de 15 a 20 minutos.
  • Frotar los talones con una piedra pómez, con suavidad para no maltratar las zonas agrietadas.
  • Enjuagar y secar.
  • Aplicar una crema humectante por toda la superficie del pie.

Aparte de esto, el uso de aceites vegetales es importante para mantener la piel de los talones suaves; utilizar aceite de coco o el de oliva son remedios naturales para mantener los pies hidratados. Se debe aplicar por medio de masajes al menos 2 o 3 veces a la semana.

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